De la América a la Europa.
Pronto cruzaremos el Océano para estar con ellos.
Vestidos de abrazos y regalos de mimos.
Ya falta poco.
Unas semanas más y estaremos junto a los hijos y nietos.
Volvemos a la rosa Toulouse y a la bella Estocolmo, de la cual
deseé caminar nuevamente por sus callecitas de la mano de Indio.
Hoy sé que será de su mano y de la de Mio.
Mis bellos Indio y su hermano Mio en su mundo de fantasía!
Allí se harán presentes muchas emociones y momentos de deleite de todos nuestros sentidos.
Cuando viajamos nos impregnamos de olores, colores, sabores y percepciones que llevamos de aquí para allá...
Y lo mejor está en nuestros corazones a punto caramelo.
Se abrirán entre ellos en la mejor fusión del encuentro.
Ellos también saben del tiempo sin sentirnos cerca.
Todos estamos atentos a los infinitos besos que esperan!!!




