jueves, 13 de mayo de 2010

Los latidos del corazón



Son inmensamente conmovedores. Son particularmente diferentes a otras sensaciones. Son los mejores de mi vida. Son los latidos de mi corazón cuando lo veo a mi amado Indio, mi bello nieto. Desde mi Otoño argentino, ayer cuando lo ví disfrutando de su juego en la arena, inmerso en una atmósfera de Primavera perfumada de mar, de alegría y de infancia, sentí felicidad. Su pelo tan rubio y suave, y sus ojitos tan azules, me enamoraron con todas las sensaciones del amor. Imagino que sólo tiene de su nombre la impronta del espíritu algo salvaje y empapado de libertad. Y toda esa belleza, dulzura y atenta mirada son los motivos del fuerte ruido de los latidos de mi corazón.

1 comentario:

  1. que lindo lo que escribis!!!!! que abuela tan tan feliz ... es un bombon!!!!!!es tan tan hermoso como su nombre!!! besos enormes y que bueno internet que lo podes tener mas cerquita!!!!!!!

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